Vistas de página en total
miércoles, 20 de mayo de 2015
UN DÍA EN LA PREHISTORIA
Ya había cenado y era hora de irse a dormir. Tenía muchísimo sueño porque hoy en clase nos habían puesto muchos deberes y encima, mañana, teníamos un examen de Lengua. Cerré los ojos y me dormí.
Una extraña luz me despertó y cuando abrí los ojos... ¡Estaba en la Prehistoria! Reconocí enseguida en que época del tiempo me encontraba porque me desperté sobre una extensa manta de piel de mamut.
Mi padre, mi madre, mi hermano y yo vestíamos como los prehistóricos. Mi padre dijo que nos demos prisa porque había que salir a cazar pronto. Cogimos nuestras lanzas y salimos fuera de la cabaña. Casi me da un infarto al ver que todas las casas de Viana de Cega estaban hechas de piedra, ramas y barro.
Nos adentramos en un pequeño bosque y al fin vimos un mamut de los buenos, al tiempo en el que agarramos nuestras lanzas y esperábamos el momento preciso para lanzarlas.
- Ahora -dijo mi padre en bajo. Todos apuntamos y tiramos.
- Tomaaaa, ya tenemos comida -dijo mi hermano, entusiasmado. Llamamos a algunos del pueblo para que nos ayudaran a llevar la carne y la piel de mamut a casa.
También invitamos a todos los de mi clase a comer y después nos entreteníamos buscando cuevas y pintando animales en sus paredes.
¡Aaaa! Solo había sido un sueño. Ojalá pueda volver a aquel mundo.
FIN
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)